31 de diciembre de 2006

Otro año que se escapa

Y eso no es lo peor, si no que este año es casi como si no hubiese existido... siento que no ha pasado nada importante en mi vida. Y eso, teniendo 16 años, debería preocuparme, ¿no? Si ahora mi vida es aburrida, ¿cómo será cuando tenga 30 años?

30 años... mi futuro es un misterio. Tal vez sea como la protagonista de Yo soy Bea. Ya en su momento me llamaron Betty la fea, así que no me sorprendería demasiado... Aunque aquello fue hace años, y desde entonces han cambiado muchas cosas. Bueno, no, no ha cambiado nada. Sigo siendo una niña algo tímida, que no habla demasiado, y que tiene tendencia a acabar sola. Y yo me pregunto ahora, ¿y qué? ¿Le hago mal a alguien siendo así? No, ¿verdad? Pues entonces, dejen ya de protestar. Supongo que en eso sí he cambiado, ya no agacho la cabeza tan fácilmente.
Puede que dentro de 15 años esté sentada en una oficina, con una montaña de trabajo sobre la mesa, y me pasaré las horas con las gafas y el pelo recogido con una coleta, inclinada sobre lo que sea que tuviera que hacer... bueno, mientras paguen bien, no me importaría. La verdad es que es una gran duda que tengo, ¿qué estudio? ¿En qué trabajaré? Mientras no me tenga que ir a vivir debajo de un puente...

Pero pensemos, ¿qué ha sido lo más destacado de este año en mi vida? A finales del anterior me operaron de la columna, así que comencé el 2006 recuperándome de la operación. El viaje de fin de curso me marcó, sin duda... Me gustaría repetirlo, fue tan... curioso. Otra cosa que también merece ser mencionado es "despegarse" de tu sueño, saber que esa persona que tanto te hizo soñar ya no es más que eso, un sueño. En cualquier caso, así es mejor para todos. Ah, y esa amiga que cuando más cariño le cogí tuvo que marcharse a su país... La echo tanto de menos...

A pesar de todo eso, comparado con el anterior, este año ha sido una especie de puente, un pequeño paso para la continuación de mi vida. Espero que el 2007 sea un buen año para todos, inolvidable, pero por cosas buenas.

¿Qué pedís vosotros para el nuevo año? Proyectos, deseos y sueños... Hay de todo. Yo, como se suele decir en estos casos, pido salud, amor (pero no amor de pareja, me conformo con familia y amigos) y, dinero no, pero sí que me vaya bien en los estudios. Pero, como estas cosas son las "básicas" (todo el mundo desea esas cosas, aunque no se pidan), yo voy a pedir algo más. Tiempo.


Así que feliz año a todos, espero que el 2007, por ser el 7 el número de la buena suerte (aunque no creo en estas cosas), nos vaya a todos fenomenal, y se cumplan nuestros deseos.

Una friki con las uvas en la mano

27 de diciembre de 2006

¿Dónde está el espíritu navideño?

Pues eso, ¿dónde se ha metido? Es más, ¿existió alguna vez? Porque yo sigo viendo en la televisión las mismas muertes, la gente de mi alrededor se comporta como siempre... y el tráfico es aún más imprudente.

Hace un rato volví de salir con mis padres de compras (compras navideñas, concretamente). Más o menos cuando llevábamos una hora, mi padre comenzó a meternos prisa... Nada nuevo, la verdad. Las compras nunca han sido su fuerte. Y la paciencia tampoco.
Cuando al fin se salió con la suya, bajamos al parking y -obviamente; no podría haber sucedido otra cosa, a no ser que nos perdiésemos por el camino, o que lo hubiesen robado- nos montamos en el coche.
Nada más la salida ya fue movidita. Un coche cruzándose, otro que se para sin previo aviso (había uno cruzado delante), se forma un atasco; avanza, se para; avanza, se para... Eso y los comentarios de mi padre, ponen de los nervios a cualquiera. "¡Por favor, cállate!" Tal vez él no tenía la culpa, pero yo aguanto lo que sea, hasta a los malos conductores... pero no a un padre que no dejaba de insultar al de delante, al de detrás, al de la izquierda... Un poco más y me vuelvo andando a casa, aunque llegase al día siguiente.

Vaya, se me ha hecho tarde... Ya seguiré con mi búsqueda del espíritu de la Navidad otro día.

Una pasajera cardíaca

15 de diciembre de 2006

Momento Profident

Hola, náufragos de la red:

A veces hay días en los que no puedes evitar maldecir tu vida, tus deberes y obligaciones alimentan esa cosa llamada estrés, hasta tal punto que terminas cayendo enfermo, con dolor de cabeza, cuello, mareos, el estómago revuelto... y unas ojeras que hacen que parezcas el zombie de aquella película que viste el verano pasado... Pa morirse.

Por suerte, todo tiene su compensación; si no es inmediata, lo será con el tiempo (Principio del Intercambio Equivalente <- a="" alchemist="" aparte="" ase="" bien.="" de="" decir="" delirios="" frikis="" full="" hac="" he="" me="" metal="" no="" que="" semanas="" sent="" span="" tan="" v="">

¿El motivo? Cualquier estudiante debe saberlo: han acabado los exámenes de final del trimestre, y con resultados bastante buenos -al menos de momento-. Sí, está bien... siempre han sido buenos, pero no imaginé un comienzo de curso de esta manera -sobretodo porque no paraban de meterme miedo en el cuerpo-. Supongo que se debe a que este año no he faltado por culpa de la espalda ^^ (mi querida columna... ya os contaré su historia otro día, probablemente uno depresivo). Por cierto, este martes hizo un año de la operación... los sentimientos que esto me inspira son bastante contradictorios... Es complicado de explicar.

Ahora mismo estoy observando (mi cara es más o menos así: Ò.ô) cómo un fantasma baila al ritmo de la música que suena en mi ordenador... Creo que deberían darle clases de baile moderno. Vaya, ahora se ha transformado en un vampiro. Espera... ¿calabaza? ¿Eso es un queso? ¿¡Pavo!? Mejor sigamos...

Como decía, hoy mi expresión al llegar a casa era justo la contraria a la que traje ayer, que, si no me salió humo por las orejas poco me faltó. No, hoy estaba mucho mejor. No solo porque había hecho bien el exámen trimestral de Física, sino porque he notado que empiezo a comportarme de manera más "amigable" con los que me rodean. Creo que los demás también se han dado cuenta. Un paso más para lograr mi objetivo.

Volveré para contaros mi día a día con más detalle (a quien quiera que esté leyendo... aunque sea yo misma dentro de diez años).

Se despide,
Una zombie con ojeras.